Locuras de Hallmark Riocentro Los Ceibos

¡Pésimo servicio!

Con hambre y por solidaridad femenina, fui a acompañar a una amiga a comprar una tarjeta para amelcochar aún más el regalo de cumpleaños de su "peor es nada". Ya en el lugar, nos divertimos mucho decidiendo qué tarjeta elegir, una que no sea "too much", pero que también lo "meta". Después de muchas deliveraciones, nos decidimos. Al llegar a la caja, la dependienta hablaba por teléfono. Mi amiga le dió las cosas para que le facture y le pidió una bolsa de regalo que estaba tras el mostrador. La dependiente, sin dejar de hablar -por cierto, nunca tuvo la delicadeza de contestarnos el saludo-, nos ignoró por completo, pues, nosotras osamos interrumpirla. Al parecer estaba haciendo inventario o poniendo precios. Algo más importante que facturarnos.

Tres minutos después.. (yo estaba furiosa, mi paciencia y tolerancia a la ineptitud laboral es muy, muy baja) mi amiga parecía comprender que dicha dependiente era una verdadera pendej*. Al repetirle por enésima vez que quería también la bolsa de regalo de Snoopy, la tipa se estira, la agarra con la punta de los dedos, haciendola caer al suelo. Mi amiga, aún de buen humor, bromeó con ella diciendole "pero no la haga caer, páseme otra". Fue entonces que la muchachilla de porra empieza a llamar a la otra burr, perdón, a su compañera, quien no se acercó a pasar la bendita funda del suelo.

"Fernanda, Fernanda.."

Así que, si los dueños de Hallmark llegasen a leer este humilde blog, sépanlo, Fernanda (de RioCentro Los Ceibos) se está ganando el sueldo a vaca.

Finalmente la perr, perdón, la dependienta que seguía con el teléfono en la oreja, nos factura. Mi amiga, al revisar la factura, nota que había sido cobrado un adefesio que no habíamos elegido. Yo ya estaba bastante enojada y le digo a mi amiga (elevando un poco la voz), te estan cobrando de más... ¿qué, nadie atiende aqui?

Pasaron los minutos. Nadie nos daba razón. Mi amiga, al fin indignada, vuelve a preguntarle a la imbécil (ya a estas alturas no se la puede catalogar de otra manera) que porque nos cobraba de más...

Ojo, nunca uso términos soeces. Para eso creé este blog.

Señorita, puede dejar eso un ratito, digame ¿por qué me esta cobrando esos $X,XX de más...?

Pero, la maldita perra no dejó de hablar por teléfono, y se limitó a volver a llamar a la tal Fernanda, quien seguía arreglando las otras vitrinas...

En eso, otra pelada baja del mezzanine, una coloradita más flaca que yo, pero patucha. Tampoco nos sirvió de ayuda. Solo bajó a "sapear". Fúricas, mi amiga y yo decimos que por lo menos nos den una funda para llevarnos lo comprado. Salí histérica y convencida de seguir haciendo mis tarjetas manualmente. Más barato, más romántico y sin contagiarme de las "locuras" de las batracias que trabajan en Hallmark de RioCentro Los Ceibos.

Basado en hechos reales. Ocurrido el viernes 4 de abril a las 4 de la tarde. Ojo a los dueños de Hallmark. Habiendo tanta gente que quiere trabajar, tienen un trio de ineptas que dan un pésimo servicio al cliente.

Cuales cajeras son peores

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